viernes, 11 de noviembre de 2011

Qué locura!!

Bangkok no descansa, de comidas por las calles con sus correspondientes olores -en 24 horas estoy odiando el cacahuete mezclado con no sé qué- de vendedores ambulantes, motoristas salvajes y tráfico imposible.

El bochorno es soportable, y sus gentes muy amables.

He visitado un templo hindú colorido con muchísimas personas entrando y saliendo descalzas y orando fervorosamente a imágenes de colores.

Después la biblioteca Neilson-Hays en un edificio colonial precioso...ahí estaba Tintin sobreviviendo al tiempo.

Ah! Y Jim Thompson's house, que es un remanso de paz thai en medio de la ciudad. Este hombre, americano, se dedicó a dar a conocer el arte y la seda tailandesa.

Ps. Molan las fichitas del tren!

No hay comentarios:

Publicar un comentario